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Ahorra energía también en verano

Puedes pagar menos por la temperatura que necesitas este verano

Aumenta la temperatura, el aire se hace irrespirable y sólo queremos llegar a casa para encender el aire acondicionado. Sabemos que tenerlo mucho tiempo encendido puede suponer gastar mucha energía y disparar la factura de la electricidad. Sin embargo, hay formas de vivir el aire que quieres sin arruinarte.

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Controla las fugas

Si tu casa fue construida hace tiempo, puede que tanto puertas como ventanas no estén bien selladas y se pueda escapar el aire por pequeñas grietas, ranuras. Puedes hacer varias cosas, para saber si está perdiendo o no aire frío, coloca la mano en puertas y ventanas e intenta sentir la corriente de aire, si llega a tu mano, tendrás que tapar las grietas y renovar los sellados de las ventanas. También pedir a tu proveedor de electricidad que realice un test de gasto energético para que te recomienden un uso más eficiente.

Ponte al día

El termostato inteligente es una opción ideal para regular el aire acondicionado cuando no estás en casa. Hazte con uno de ellos y ponlo en marcha. Los más novedosos ya están integrados en tu app del móvil y podrás acceder a ellos desde cualquier sitio. Es importante que el termostato lo coloques en un lugar de la casa donde no dé excesivo sol, ya que funcionará más tiempo del necesario.

Aprovecha la energía

Seguro que desde niño veías cómo los mayores bajaban las persianas de casa en las horas de más sol. Continúa la tradición. Además de librarte de las horas de más calor podrás evitar que el aire frío escape a través de la ventana.

Temperatura justa

Está demostrado que los equipos de aire acondicionado muestran mayor eficiencia en periodos largos. Por esto es mejor que subas la temperatura cuando salgas de casa y la bajes al llegar. No creas el mito de que funcionando siempre a la misma temperatura ahorras más. Si tu termostato es programable puedes incluso adelantarte para que el aire esté a tu gusto cuando entres en casa.

Fija siempre el termostato a una temperatura que puedas soportar. Una diferencia de un par de grados puede significar un gran ahorro.

¿Ya sabes a qué aire te gustaría vivir? contacta con KIP y un equipo de profesionales te asesorará personalmente.

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